Como es su costumbre, el Cardenal Norberto Riviera abrió su boca para regurgitar todas las medievales y doblemoralinas ideas que pueden caberle en el cerebro con que Dios lo dotó. Una vez más, despotricó contra temas que escapan a los terrenos de Dios y también, como lo ha venido haciendo, se contradijo. Dice el iluminado Arzobispo que las leyes humanas son perversas porque no consideran a Dios; razón por la cual, ellos, los clérigos –tan impolutos y probos, como todos sabemos-, sólo obedecen las de Dios. Ese es su problema. Lo único que se le pide es que sea consecuente y que, por ende, los hombres al servicio de Dios (sic) dejen de meterse en las Leyes de los Hombres. Lo que la gente haga con su vida en los terrenos civiles, es cosa que la Iglesia Católica y a sus prelados, debe importarles lo mismo que a nosotros lo que ellos decidan hacer de puertas adentro.
A los Hombres de la Iglesia, le preocupa que las parejas de homosexuales se casen… bajo las Leyes de los Hombres; así como les indigna la inmoralidad que encierra la adopción de niños por parte de estas parejas. Y ante tanta descalificación, amenaza de excomuniones y demás expresiones medievales, uno empieza a sospechar que lo que realmente le molesta a estos nada sacros hombres, es que al aumentar la adopción de infantes sin hogar y sin familia, sus perversos y pederasta clérigos tendrán a su disposición menos niños inermes de quienes abusar… los perversos e inmorales… hablando de la moral de otros.
Ver la paja en el ojo ajeno y no mirar la viga en el propio, dice la Biblia, tanto como Dejad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Ambos preceptos bíblicos, que el Cardenal parece olvidar… a conveniencia.
Perversa cualquier ley que se contraponga a Dios: Cardenal Norberto Rivera/
Artículo 130. El principio histórico de la separación del Estado y la Iglesia orienta las normas contenidas en el presente artículo. Las iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetaran a la ley. Constitución Política de los Esatdos Unidos Mexicanos/
Cada quien hace de su vida un papalote y si desea, además, lo puede echar a volar. Por qué carambas, los clérigos mexicanos no se enclaustran (como los Cartujos) y se dedican a rezar, destilar licores y platicar con sus gatos? Eso, en lugar de estarse metiendo en la vida ajena.
Publicado por Marichuy | enero 11, 2010, 10:13 pm